El otro dia luego de una joda me fui a la casa del amigo de un amigo. Un chabon que hacia kick-boxing. Buena gente(él mencionaba que muchas veces le costaba terminar sus peleas porque le daba pena golpear a alguien mas debil que él). El chabon estudia psicoanalisis. Esa buena persona desde hacia meses venia leyendo sobre la bolsa. Sobre las fluctuaciones de la bolsa. Sobre los grandes jugadores de la bolsa.

Y a pesar de que aceptaba que vivia una buena vida donde la guita le alcanzaba tranquilamente para lo que queria, tenia una confesion y un reclamo para si mismo: ¿por qué no soy millonario cuando algunos otros tipos si?. Y no importa que los millonarios sean dos gatos locos, el tipo se tiraba encima el fardo de no ser millonario. Él, en su cabeza, era el culpable.

En discusiones con troskistas, recuerdo, que el reclamo al gobierno siempre era el mismo: faltaba huevo. Si no era mas de izquierda, es porque faltaba huevo. De alguna manera ambas posturas se tocan: si el gobierno no es todo de izquierda que se quiere es porque le falta huevo, si el chabon no era multimillonario es porque falta huevo. En el fondo todo se resuelve en ese voluntarismo pete de autoayuda.

Una vez mas, todo esto demuestra que nuestra pequeña burguesia vive con la mirada muy estrecha, sean pequeños burgueses por derecha o por izquierda. El problema no es de falta de huevos, el problema es de aplicar buenas politicas, y eso muchas veces depende del escenario material, no de falta de huevos agigantados. El problema no es individual, es social. Y el mayor problema es no poder ver el problema, largando falsas soluciones a la bartola.