Rafael Nahuel eioDentro de una democracia adelgazada hasta resultar irreconocible, se sacuden nuevamente sus cimientos con un nuevo asesinato: el asesinato a sangre fria de Rafael Nahuel por la espalda.

A base de un nacionalismo violento se cargó de adjetivaciones el cuerpo masacrado por las fuerzas represivas: dejó de ser un muchacho laburante de 22 años para ser un mapuche violento terrorista. Rafael Nahuel ademas de morir fisicamente tiene que morir simbolicamente para que su vida valga la nada misma, para destruir su valor intrinseco, porque la destruccion de su valor implica el tratar de sostener el valor de quienes le arrebataron la vida sin piedad.

La picadora de carne mediatica pretendio pulverizar el asunto no solo señalando falsamente que Rafael Nahuel era un terrorista violento sino poniendolo en una situacion a la par de las fuerzas que desgarraron su vida: el titular para describir la situacion fue la de “enfrentamiento entre mapuches y fuerzas represivas”, cuando en realidad fue simple y llana masacre con todos los lujos y artefactos de la violencia de un lado contra quienes solo tienen sus cuerpos y un poco mas para resistir a la barbarie amarilla del otro.

¿Como se pueden empardar a ambos lados de un conflicto cuando la cancha está tan inclinada? Maravillas de la posverdad entre quienes alimentan una version fantasiosa de la historia desde el periodismo mercenario y militante del oficialismo y quienes quieren comprar el buzon sin hacer preguntas desde la sociedad

Un asesinato es un asesinato. Una vida es una vida. Y la vida de Rafael Nahuel no está mas por haber sido arrancada de cuajo por la violencia macrista. A la manera de Bertolt Brecht nos preguntamos “¿qué tiempos seran los que vivimos en los cuales hay que defender lo obvio?”. Son los tiempos de la barbarie. Una barbarie que cercena la vida de un joven laburante para volverlo un demonio.

Texto: Il Fuoco
Dibujo: Eio

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